
Bajo la dirección titular de Antonio Tornero
Continúa desarrollándose el Festival Junio Musical en Otoño, organizado por la Dirección de Divulgación Artística de la Universidad Veracruzana. Toca el turno en participar a la Orquesta Sinfónica Juvenil del Estado de Veracruz (OSJEV) con un interesante programa conformado en su totalidad por obras de Silvestre Revueltas.
Aunque rara vez utilizó en su música una melodía popular, la música de Revueltas tiene casi siempre un inconfundible sabor mexicano. “Janitzio”, “Redes” y “La noche de los mayas”, son las obras que bajo la dirección titular del maestro xalapeño Antonio Tornero, la OSJEV habrá de interpretar. Cabe hacer mención que la obra de este gran compositor mexicano está de manera constante en la programación y proyectos de la OSJEV, como ocurrió anteriormente con el programa “Historias Revueltas” y recientemente con la grabación de “Música para charlar” en el disco compacto “Sinfonía Vapor”, que aparecerá a principios del 2010.
Janitzio
Revueltas compuso esta obra en 1933 y revisó la partitura en 1936. Fue ejecutada por primera vez el 8 de diciembre de 1933 en el Teatro Hidalgo por la Orquesta Sinfónica de México dirigida por el propio Revueltas. El programa de esa noche también incluyó la obertura Coriolano de Beethoven, una sinfonía de Candelario Huízar, La Valse de Ravel y la Segunda suite para pequeña orquesta de Stravinsky. Lo anecdótico del caso, es que el programa de mano de aquel concierto incluía notas sobre todas las obras, menos Janitzio, sobre la cual no había ni una palabra. El mismo Revueltas escribió, quizá después del estreno, un breve texto respecto a esta obra con su peculiar estilo desenfadado y socarrón:
“Janitzio es una isla de pescadores que arrulla el lago de Pátzcuaro. El lago de Pátzcuaro es feo. Los viajeros románticos y sentimentales lo han embellecido con besos y música de tarjeta postal. Yo, para no ser menos, también pongo mi grano de arena, en un infinito anhelo de gloria y renombre. La posteridad agradecerá, sin género de duda, estos esfuerzos pro-turismo.”
Redes
Carlos Chávez tenía la intención de producir y musicalizar una proyección cinematográfica documental que dirigiría su amigo Paul Strand, fotógrafo estadounidense. El nombre de dicha película sería Pescados, y se filmaría en Alvarado, Veracruz. Pero hubo algunos cambios: la colaboración de Strand se limitó a la fotografía, el filme fue dirigida por Fred Zinemann y Emilio Gómez Muriel, no fue un documental sino una historia de ficción basada en hechos reales, no fue Chávez sino Revueltas quien se encargó de musicalizarlo y, por último, al filme se le cambió el nombre de Pescados por el de Redes.
Aunque el filme es considerado como una gran obra por la afortunada conjución de fotografía y música, lo más famoso de Redes es la música de Revueltas. Redes es una obra maestra en muchos sentidos, y jugó un papel importante en la historia de la música para el cine. Esta primera colaboración antecedió a otras que son consideradas como esenciales para la historia del cine sonoro, como la del ruso Prokofiev, en Alexander Nevsky, filmada cuatro años después de Redes.
La noche de los mayas
Al respecto de la música que Revueltas escribió para la película La noche de los mayas, el crítico musical José Antonio Alcaraz ha afirmado que “permaneció largo tiempo soslayada como escenografía auditiva del producto cinematográfico petrificado que dirigió Chano Urueta.” A la luz de esta afirmación, no deja de ser muy interesante citar también al crítico cinematográfico Jorge Ayala Blanco, quien se refiere a La noche de los mayas como un “ambicioso monumento a la cámara petrificada.” No cabe duda que la coincidencia de los términos empleados por ambos críticos resulta muy significativa. En efecto, los fragmentos musicales de Revueltas para el filme de Urueta permanecieron dispersos y desconocidos hasta que al principio de la década de los 1960s el director de orquesta José Ives Limantour los editó en cuatro grandes bloques, de los cuales dos resultan especialmente interesantes. El primero, Noche de los mayas, que sintetiza la carga atmosférica y el contenido temático de toda la obra; y el tercero, Noche de Yucatán, que contiene una conocida melodía prehispánica titulada Konex, konex, un canto maya que muchos de nosotros nos hemos encontrado, más o menos alterado, en alguna clase de iniciación musical de corte seudo-nacionalista, o en el montaje musical de algún ballet folklórico. Esta es una de las escasas ocasiones en que Revueltas citó literalmente materiales musicales ya existentes. Especular sobre la fidelidad de la edición de Ives Limantour a las intenciones originales de Revueltas resulta quizá menos interesante que reconocer el valor de esta partitura que por fortuna tiene hoy un lugar firme en las salas de concierto. Vale la pena mencionar, por cierto, que en el año de 1939, año de producción de La noche de los mayas, se formó un Comité Nacional de la Industria Cinematográfica, dedicado a la sabia y respetable tarea de otorgar premios a diestra y siniestra. Como era predecible, La noche de los mayas obtuvo varios de ellos: fue designada como la mejor película del año, Isabela Corona fue la mejor actriz, Gabriel Figueroa fue premiado por su fotografía, Emilio Gómez Muriel por su edición y, claro, Silvestre Revueltas por su música. Si bien La noche de los mayas y Redes son las dos partituras cinematográficas de Revueltas que hoy se escuchan con alguna frecuencia en los programas sinfónicos, es preciso recordar que también escribió música para otras películas: Vámonos con Pancho Villa (Fernando de Fuentes, 1935); El indio (Armando Vargas de la Maza, 1938); El signo de la muerte (Chano Urueta, 1939); ¡Que viene mi marido! (Chano Urueta, 1939); y Mala yerba (Gabriel Soria, 1940).
El concierto se realizará el domingo 25 de octubre en punto de las 12:00 horas en la Sala “Emilio Carballido” del Teatro del Estado. No olvide que este día termina el horario de verano por lo cual el sábado 24, antes de ir a dormir, atrase su reloj una hora. La entrada es libre.
